El día amanece en la zona rebelde. Paradójicamente, doy la bienvenida a todas las adversidades que mutilan mi sensación de turista. Un calor bochornoso, decenas de miles de mosquitos por centímetro cúbico, una ducha de agua fría y agua no potable. Amo la precariedad.
En Korogho, no hay gran cosa que ver, sin embargo todo es impresionante. Un mercado laberintico de vendedores al por menor, el hospital, el colegio, el cuartel del ejército rebelde, pocos coches pero todos ellos prehistóricos y una flota inmensa de ciclomotores más o menos destartalados. Todas estas perspectivas ganan en espectacularidad y emoción desde la parte trasera de la pick up de la misión. No sólo las agitaciones y sacudidas, provocadas por los constantes socavones que se surcaban un camino trazado por el espontaneo transcurrir de viandantes sin destino claro, sino también por la emoción de sentirte la estrella de una carroza a la que todos los presentes propinan reverencias y saludos. Que inmerecido y gratificante, recibimiento.
Estos instantes de entusiasmo sólo son superados por el genial repertorio humorístico de Carlos, uno de los directores de la misión con el que vamos a tener el privilegio de compartir estancia y víveres.
"¿Cuál es la diferencia entre un americano y una vaca rumiando?..... La mirada de inteligencia de la vaca."
Siguiendo con su análisis comparativo de las sociedades del mundo, afirma sin dejar resquicio al escepticismo:
"En el mundo hay dos tipos de personas. Primero están los navarros y después los que quisieran serlo."
A la vez nos enseña un par de brindis cargados de sarcasmo:
"Por los muertos, que morirán esta tarde."
"Por los locos, por los tontos, por los asesinos, por los ladrones, por los militares, por los políticos y por el señor obispo."
Después de todos estos apuntes doy por supuesto que los lectores más avezados habrán concluido que este menú fue acompañado de una copiosa ración de cerveza.
domingo 7 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 ¿Insultos?:
Publicar un comentario en la entrada